miércoles, 20 de agosto de 2014

Retroalimentación en línea


Retroalimentación en línea
Por Alfredo D. Holguín Alfaro

Las estrategias en aulas face to face (f2f) se deben trasladar a las aulas en línea, pero con una mayor planificación y una mayor intensidad para poder lograr simular un ambiente cercano, un ambiente de clase cálido.

Una estrategia, que es parte natural de una clase, es la retroalimentación, pero ésta no siempre ocurre con el impacto necesario en el estudiante para que le sea útil. Una respuesta en un momento adecuado y con las condiciones suficientes para que no solo marque errores u omisiones sino que guíe a la reconstrucción de determinada tarea, puede crear una gran diferencia entre estudiantes con alta motivación para continuar en su objetivo y estudiantes que se desaniman para hacer lo solicitado.
La retroalimentación no sucede cuando el instructor da explicaciones o aclaraciones que cree pertinentes hacer sino cuando el estudiante las necesita, y lo usual es que la necesita a la brevedad, y el instructor en línea debe tener una frecuencia de revisión de sus aulas virtuales con mucha regularidad. Además una condición importante de la retroalimentación es que en un espacio en línea las cuestiones fluyen continuamente y la continuidad de las respuestas debe aparecer, añadiendo a la retroalimentación previa, guiando la construcción del aprendizaje, de manera fluida y con cada vez mayor valor.

Para poder potenciar y redireccionar energías en el aspecto de la retroalimentación debemos crear espacios de Discusión entre pares para conformar comunidades que aprenden y desaprenden, socializando todo lo que les interesa. El instructor suele encontrar un gran aliado para la retroalimentación en la Discusión, que contribuye a la socialización del aprendizaje y con un estilo muy valioso para reforzar lo que se aprende debido a que los participantes aportan o responden utilizando su propia experiencia de vida, muy diversas, perspectivas diferentes y en la medida que frecuenten estos espacios refuerzan la tolerancia y mejorar la capacidad de socializar, propician la automotivación, refuerzan de fondo la cultura de redes digitales de aprendizaje. La intervención del instructor se constituye como motor importante para  ampliar la discusión, para la reflexión, y como generador de nuevos retos o desafíos.

El desafío de la retroalimentación en línea

Menciono cuatro elementos que pueden ayudarnos a mejorar la retroalimentación en línea.

Planificar y organizar. Es posible que tenga diversas ocupaciones durante un curso virtual, y que posiblemente tenga más de un curso a su cargo y con grupos de estudiantes numerosos. Esto requiere de una planificación y organización de todas sus actividades que le permita anticipadamente tener programados espacios para ingresar a las clases en línea.

Disciplina, lo que planifico y organizo debe ser la guía de sus actividades, debe ser disciplinado y atender la clase en línea con cierta regularidad y que su presencia en el espacio virtual deje entrever su interés permanente por la participación de los estudiantes.

Priorizar, al responder los planteamientos de los estudiantes no requiere necesariamente hacerlo para todos y cada uno de ellos, sino que debe elegir algunas de las intervenciones y siendo muy claro y preciso en la observación que se haga, estableciendo error u omisión y una vía para desembalsar algunos nudos en la discusión.,

Reporte de actividad, tiende a motivar a la participación cuando el estudiante ve aparecer sus nombre y record de actividad en línea, pues refuerza su percepción de que lo están teniendo en cuenta, de que el instructor sabe lo que está haciendo dejando de hacer.
Estos son algunos alcances de mi experiencia en línea.


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