Retroalimentación en línea
Por Alfredo D. Holguín Alfaro
Las estrategias en aulas face to face
(f2f) se deben trasladar a las aulas en línea, pero con una mayor planificación
y una mayor intensidad para poder lograr simular un ambiente cercano, un
ambiente de clase cálido.
Una estrategia, que es parte natural
de una clase, es la retroalimentación, pero ésta no siempre ocurre con el
impacto necesario en el estudiante para que le sea útil. Una respuesta en un
momento adecuado y con las condiciones suficientes para que no solo marque
errores u omisiones sino que guíe a la reconstrucción de determinada tarea,
puede crear una gran diferencia entre estudiantes con alta motivación para
continuar en su objetivo y estudiantes que se desaniman para hacer lo
solicitado.
La retroalimentación no sucede cuando
el instructor da explicaciones o aclaraciones que cree pertinentes hacer sino
cuando el estudiante las necesita, y lo usual es que la necesita a la brevedad,
y el instructor en línea debe tener una frecuencia de revisión de sus aulas
virtuales con mucha regularidad. Además una condición importante de la
retroalimentación es que en un espacio en línea las cuestiones fluyen
continuamente y la continuidad de las respuestas debe aparecer, añadiendo a la retroalimentación
previa, guiando la construcción del aprendizaje, de manera fluida y con cada
vez mayor valor.
Para poder potenciar y redireccionar
energías en el aspecto de la retroalimentación debemos crear espacios de
Discusión entre pares para conformar comunidades que aprenden y desaprenden,
socializando todo lo que les interesa. El instructor suele encontrar un gran
aliado para la retroalimentación en la Discusión, que contribuye a la
socialización del aprendizaje y con un estilo muy valioso para reforzar lo que
se aprende debido a
que los participantes aportan o responden utilizando su propia experiencia de
vida, muy diversas, perspectivas diferentes y en la medida que frecuenten estos
espacios refuerzan la tolerancia y mejorar la capacidad de socializar, propician
la automotivación, refuerzan de fondo la cultura de redes digitales de aprendizaje.
La intervención del instructor se constituye como motor importante para ampliar la discusión, para la reflexión, y
como generador de nuevos retos o desafíos.
El desafío de la retroalimentación en línea
Menciono cuatro elementos que pueden ayudarnos a mejorar la retroalimentación en línea.
Menciono cuatro elementos que pueden ayudarnos a mejorar la retroalimentación en línea.
Planificar y organizar. Es posible
que tenga diversas ocupaciones durante un curso virtual, y que posiblemente
tenga más de un curso a su cargo y con grupos de estudiantes numerosos. Esto
requiere de una planificación y organización de todas sus actividades que le permita
anticipadamente tener programados espacios para ingresar a las clases en línea.
Disciplina, lo que planifico y
organizo debe ser la guía de sus actividades, debe ser disciplinado y atender
la clase en línea con cierta regularidad y que su presencia en el espacio
virtual deje entrever su interés permanente por la participación de los estudiantes.
Priorizar, al responder los
planteamientos de los estudiantes no requiere necesariamente hacerlo para todos
y cada uno de ellos, sino que debe elegir algunas de las intervenciones y
siendo muy claro y preciso en la observación que se haga, estableciendo error u
omisión y una vía para desembalsar algunos nudos en la discusión.,
Reporte de actividad, tiende a motivar a
la participación cuando el estudiante ve aparecer sus nombre y record de
actividad en línea, pues refuerza su percepción de que lo están teniendo en
cuenta, de que el instructor sabe lo que está haciendo dejando de hacer.
Estos son algunos alcances de mi
experiencia en línea.
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